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7 formas de ayudar a niños con mucha rabia

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Cada vez abundan más los casos de niños con mucha rabia, con niveles elevados de agresividad que es la manifestación de una emoción que denominamos más concretamente en términos psicológicos ira. La cuestión es que empezamos a observar casos de niños con mucha rabia que reaccionan y pegan a sus compañeros, y si nuestro pequeño está implicado directamente en la acción debemos de plantearnos qué valores estamos inculcando a nuestros hijos y qué estamos haciendo para que su primera reacción sea tratar a los demás o a sí mismo con agresividad y violencia.

¿Qué es la ira?

La ira actúa como una persona independiente que toma posesión de nosotros, es como una fuerza interna que da respuesta a diferentes situaciones que nos producen malestar, dolor, tensión. Pero ante las mismas situaciones negativas de la vida, no todos respondemos igual. Esto forma parte del temperamento de la persona. Esta emoción la debemos de encauzar de manera adecuada, ya que cuando el niño en cuestión no consigue sus objetivos, se frustra, reprime, no canalizan bien que lo que les está sucediendo y explota.

Consejos para ayudar a los niños con mucha rabia

Cuando nos referimos a niños con mucha rabia es tan solo una forma coloquial de hablar y muy diversificada ya que tu niño en realidad manifiesta expresiones de ira y esto lo conduce a gritar, romper cosas, golpear y nosotros actuamos diciéndoles…NO, No, NO…pero así no ayudaremos a nuestro hijo a saber controlarse y por ello te vamos a dar 7 consejos para tener en cuenta:

1– Mantén la calma

Básico y fundamental será que el primero en mantener la calma seas tu mismo. Los padres deben ser capaces de controlarse, puesto que el niño es como una esponja que absorbe el agua, lo que ve es lo que hará. No podemos exigirle a nuestro hijo aquello que nosotros mismos no hacemos, aquí no sirve “haz lo que yo diga y no lo que yo haga”. Si cuando pierdes la paciencia con tu hijo le gritas y le insultas el hará lo mismo cuando sienta ira. Tenemos que cambiar realmente nosotros mismos de forma de actuar al menos delante de ellos si queremos que nuestros hijos sean mejores personas, este cambio merece la pena y tu hijo lo agradecerá.

Te aconsejamos para mantener el control contar unos segundos ante de actuar, respirar profundamente, y hablar en un tono bajo pero con firmeza. Hablar con firmeza y rigor no es igual que hablar con ira.

niños rabiosos

2-¿Qué le sucede a mi hijo?

Averigua el por qué tu hijo está reaccionando de esta manera, algo le tiene qué estar pasando para que reaccione con frustración. No busques tampoco cabezas de turco o culpables, ten en cuenta que pueden estar algo cansados, un poco estresados. Tienes que diferenciar en que momento actuó así pues no es igual que entre en casa de manera agresiva y con un tremendo portazo a que esté discutiendo con el hermano. No te decimos de vigilar todo lo que hace sino observar las causas que le conducen a las manifestaciones de ira.

3– Motivos del enfado

Si el niño es capaz de establecer una relación entre motivos y conductas, responderá a ello de forma más adaptada. No todo es externo también existen muchos factores internos como frustraciones o miedos. Si consigues que te cuente las cosas, préstale atención.

4-Canalizar la ira

Muéstrale las conductas adecuadas para canalizar su ira y no utilizar la violencia. Si tu hijo reacciona mal con otros niños para conseguir lo que desea, enséñale otras opciones que den buenos resultados. Como por ejemplo conseguir de otro niño uno de sus caramelos no por la fuerza sino mediante el respeto mutuo, pidiéndolo por favor.

5-Usar la palabra

El verbo la palabra y el lenguaje son muy importantes para expresar lo que siente. Si sabe y reconoce “estoy enfadado”, implica que ha observado la emoción y es un gran paso para saber controlarla.

6-Evitar expresiones negativas y comparaciones

Evitar las expresiones como “eres malo por pegar a Jose”, “ eres insoportable”. Si quieres bajar su autoestima son las frases ideales y no vas a conseguir buenos resultados. Es fundamental la reflexión “Si te has portado mal con Jose no querrá jugar contigo nunca más”.

7-Reconocer el error

Reconocer el error no nos hace peores sino mejores. Si te equivocas con él pídele perdón con ello no perderás autoridad, sino que te respetara aún más.

¿Conoces algún consejo más sobre niños con mucha rabia?…no te olvides de comentar…¡Tu opinión nos interesa!

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