Psicologia

Cómo afrontar el cáncer con ayuda psicológica

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Por desgracia, el cáncer es la enfermedad que más temor causa en la sociedad. En concreto, más de 70 % de la población afirma que le tiene pánico, y se sitúa a la cabeza después de otras enfermedades como es el sida o el Alzheimer.

En gran medida esto se debe al gran desconocimiento que se tiene de la enfermedad y a la percepción de que el diagnóstico de un cáncer puede ser malo y que se puede esperar lo peor.

Por eso, cuando alguien recibe la triste noticia de que tiene la enfermedad, en la mayoría de los casos, este paciente no sabe cómo reaccionar. E incluso a veces son los propios familiares los que no saben cómo afrontarlo.

Existen médicos especialistas en ayudar a estos pacientes, quienes tienen la misión de hacerles recuperar su calidad de vida. En estos casos, se hace necesaria la figura de un psico-oncólogo. Y entre sus objetivos se encuentran:

  • La prevención, educación sobre temas saludables y detención precoz.
  • Ayuda psicológica, ofreciendo al paciente recursos para que se ayude a sí mismo.
  • Apoyo y formación al equipo sanitario.

La cuestión es que los pacientes no saben cuándo es el momento en el que deben buscar esta ayuda profesional. Pero lo más recomendable por especialistas es que el paciente acuda a la consulta de un psico-oncólogo cuando se entere de que tiene la enfermedad. De esta forma, no se alertará ante los síntomas que pueda tener y normalizará desde primera hora la situación.

Está claro que cada uno es como es y que reaccionará de una determinada forma. No obstante, tengas un carácter u otro, debes:

  • Apoyarte en tu familia y amigos
  • Ir a un especialista
  • Liberarte por dentro y decir lo que sientes
  • No consultar tus dudas por Internet
  • Incluir hábitos saludables en tu rutina
  • No centrarse en otros y darse cuidados intensivos a uno mismo
  • No te alertes cuando estés de bajón, es algo normal

Pero, ¿qué pasa cuando el diagnóstico es grave? Ante estos casos, los especialistas sostienen que hay que transmitir al paciente que descarguen todas sus preocupaciones, que lloren, griten, expresen sus miedos…Hay que hacerles ver que no están solos ante esta enfermedad y que se marquen objetivos a corto plazo. ¡Tienen que vivir el aquí y ahora!

Además, es curioso como el ser humano se adapta rápidamente a las situaciones adversas y su felicidad y bienestar varían en función de cómo la persona se enfrenta a la situación y no al problema en sí.

Y, ¿qué pasa con las familias? Estos tienen un papel muy importante en la vida de los enfermos de cáncer, ya que su apoyo les ayuda a superar la enfermedad de forma más adaptativa. Pequeños detalles como un gesto, un consejo, un abrazo, respetando las decisiones del enfermo, estando cerca de él en todo momento, puede suponer mucho para el paciente.

No es algo fácil de decir, por supuesto. Pero debemos dejarnos ayudar por las personas que nos brindan su apoyo y sobre todo, dejarnos ayudar por los profesionales y expertos en la materia. Así todo será mucho más fácil.

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