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¿Cómo mantener tu peso si no puedes hacer ejercicio?

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Es posible que te encuentres en un trabajo muy demandante, o en un momento de tu vida en el que no puedes destinar tiempo al ejercicio, como por ejemplo estar estudiando en la universidad. Esta situación podría causarte preocupación, pues seguramente no querrás aumentar de peso por la inactividad.

Querer perder peso, o mantener nuestro peso actual, pero no poder ejercitarte, podría llevarte a seguir algún método popular pero inseguro para bajar de peso, el cual sea recomendado por muchas personas, quienes podrían no estar al tanto de los efectos negativos que estos métodos producen.

El ejercitarnos cada día, o al menos tres veces a la semana, continúa siendo el mejor método para adelgazar, mantener nuestro peso y mejorar nuestras condiciones físicas. Pero si por alguna razón realmente debes abstenerte del ejercicio físico,  aún tienes formas de mantenerte en tu peso ideal, y que no implican saltarse comidas.

Estos consejos podrían ayudarte a mantener tu peso sin hacer ejercicio

Identifica si realmente tienes hambre

Una de las razones por las que podríamos estar ganando peso muy rápidamente, es comer constantemente alguna comida no demasiado saludable, como los dulces, porque sentimos que tenemos hambre, aunque este no sea necesariamente el caso.

Si vives una vida sedentaria o destinas muchas horas de tu día a tu trabajo, entonces es posible que constantemente sientas ganas de comer, pero esto no siempre significa que en realidad tengas hambre.

Cuando sentimos que el tiempo pasa muy lento, o que estamos aburridos, es también algunas veces cuando más sentimos ganas de comer. Por ello, asegúrate de que lo que sientes es hambre, y toma descansos cada cierta cantidad de tiempo para hacer algo que realmente te guste.

Camina o ve en bici

Caminar no es precisamente el mejor ejercicio para perder peso, especialmente cuando caminamos para llegar a alguna parte, pues nos desplazaremos más lentamente y habrá más  posibilidades de detenernos en el camino.

Sin embargo, el caminar algunas cuadras, o de ser posible, ir caminando a la escuela, a la universidad o al trabajo; es una buena forma de tener algo de actividad durante el día, que si bien no necesariamente nos hará adelgazar, nos ayudará con nuestro bienestar.

De igual manera, desplazarnos en bici es otra gran forma de mantenernos activos, con beneficios como ayudar a mantener estable la presión arterial. Además, resulta divertido, económico y saludable para el ambiente y para nuestro cuerpo.

Toma meriendas saludables

Cuando nuestra rutina consiste principalmente en nuestro trabajo o nuestra educación, especialmente si debemos pasar una cantidad de horas prolongada en una oficina o una institución, nuestras meriendas podrían no ser las más saludables.

Merendar es algo importante y que profesionales en el área de la nutrición y de la salud aconsejan, pero siempre realizando meriendas saludables, que consistan en frutas, frutos secos, proteína en cantidades moderadas o tal vez una bebida natural.

Así que si no disponemos de algún lugar donde hacer meriendas más saludables, siempre podemos informarnos en internet sobre consejos de alimentación y para perder peso, siempre asegurándonos de que la fuente sea confiable, o adquiriendo ayuda de profesionales de la nutrición.

Toma mucha agua

Seguramente has escuchado muchísimas veces que debemos tomar suficiente agua, o que debemos tomar por lo mínimo ocho (8) vasos o dos litros de agua cada día, lo cual puede parecer demasiado si no estás acostumbrada/o a tomar suficiente agua.

Tomar suficiente agua presenta maravillosos beneficios, tanto para mantener nuestro peso como para garantizar bienestar y buena salud a nuestro cuerpo.

Cuando tomamos suficiente agua, es más probable que vayamos al baño más seguido y con mayor facilidad. De igual forma, tomar agua ayuda a eliminar toxinas y a que nuestros músculos funcionen mejor, además de mantenernos hidratados, y ayudarnos a determinar mejor si lo que sentimos es hambre o ganas de comer.

Mantente ocupada/o en cosas que te gustan

El aburrimiento y el sedentarismo son algunos de los factores principales por los que sentimos ganas de comer más seguido, incluso si lo que sentimos no es realmente hambre.

No siempre resulta tan sencillo combatir el aburrimiento. Puede que tu trabajo no sea lo más emocionante para ti, o que no todos los temas de tu carrera te interesen demasiado. Pero siempre puedes intentar involucrarte en las cosas que más te interesen, o ver lo que no te divierte de forma diferente.

De igual forma, tomar descansos cortos y largos que podamos dedicar a algo que nos divierta, intentar aprender cosas que nos llamen la atención, o si es posible, cambiar de carrera, puede ayudarte a estar más feliz y divertido, y no sentir tantas ganas de comer.

Pero no te desanimes si sientes que no puedes combatir el aburrimiento. De ser posible, alterna tus responsabilidades con música u otras cosas que te diviertan, siempre con responsabilidad, sin convertirlas en una distracción. Seguro que harás el rato más agradable.

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