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La alimentación y las emociones…¡Mantén tu salud emocional!

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Hay un refrán que dice ‘Somos lo que comemos’ y de alguna manera así es. Una mala alimentación puede afectar a tus emociones y estados de ánimo mucho más de lo crees. Estudios científicos han demostrado que la alimentación y las emociones guardan una relación muy intrínseca. En cuerpo sano, mente sana, a continuación te vamos a mostrar que relación guardan la alimentación y las emociones.

La energía de los alimentos

El centro de toda nuestra energía vital es el alimento que ingerimos, si no nos alimentamos sufrimos deficiencias y enfermedades relacionadas con los órganos y el sistema nervioso, esto a su vez se relaciona con las emociones. Los procesos digestivos y sus problemas nos trae malestar; un problema de estómago nos irrita. Esto es algo que podemos comprobar por nosotros mismos, que en muchas ocasiones nos ha pasado.

Los alimentos de hoy día en general tienen poca energía, están tratados con mucho químico, no llegan a suplir correctamente aquello que demanda nuestro organismo; es por ello que desde un principio recomendamos alimentos orgánicos, con buena energía y desprovistos de tóxicos.  Siempre hemos pensado en la salud del cuerpo pero nunca habíamos caído en la cuestión de que también podría alterar nuestras emociones.

comida basura

¿Qué es la alimentación emocional?

Nos hemos acostumbrado a comer por ansiedad, por aburrimiento, para escapar de los problemas que se nos presentan en el día a día. Tenemos un poco de estrés y comemos muy mal; a este tipo de alimentación se le denomina “alimentación emocional” y lo único que te trae son problemas. Nuestras emociones negativas pueden causarnos daños, que con el tiempo provocan desajustes en los órganos del cuerpo, envejecimiento prematuro  y un montón de problemas.

Alimentos pesados de difícil digestión

No es nada raro ni desorbitado sentirnos tristes cuando comemos alimentos pesados que no digiere nuestro estómago rápidamente. Después de un banquete bien glotón rápido y con alimentos llenos de grasas nos dificulta mantener el buen humor  además de que hemos cargado nuestro organismo con energía de baja calidad y  pobre. Después continuamos con las bebidas carbonadas con elevados contenidos de azúcar blanca, combinada con dosis altas de cafeína, que nos producen alteración e irritación.

Tampoco nos ayuda comer más veces de lo requerido porque hará que estemos constantemente empezando un ciclo digestivo, este desgaste está asociado a estados depresivos y desmotivación.

La acidificación

Los alimentos van a nuestro torrente sanguíneo, el pH se altera con frecuencia por estados anímicos como el estrés, provocando una serie de manifestaciones negativas  emocionales y también físicas, este proceso es la acidificación, y produce un desgaste corporal y un proceso de envejecimiento, acompañado de ‘nuestros amigos’ el estrés y ansiedad.

frutos secos

¡Mantén tu salud emocional!

Siempre vamos a insistir  y a comentar los múltiples beneficios comprar y consumir  alimentos orgánicos, debido a su alta calidad en cuanto a nutrientes y su baja concentración en químicos, preservadores, hormonas y otras. Con ello no solo mejoraremos nuestra calidad de vida sino que nos evitaremos más de un médico.

Te vamos a mostrar dos pilares para mantener tu salud emocional; La ingesta de abundante agua, al menos 2 litros al día, y algunas sustancias básicas para tu organismo como son:

El famoso Omega 3 que seguro habrás oído hablar en más de una ocasión. Básica para nuestras funciones orgánicas; si te falta puede afectar de forma negativa a la estabilidad emocional. De esta manera haz que en tu dieta semanal al menos un comas pescados azules como puede ser el sabroso  atún, el salmón o las exquisitas sardinas. En lo posible evita las latas.

salmon

El Triptófano ayuda a liberar serotonina  neuro-transmisor que ayuda al estado de ánimo, a controlar  la ira y la agresión. Para ello los huevos orgánicos,  los cereales integrales, los dátiles, los garbanzos, plátanos y en general todos los frutos secos.

Vitaminas B y C son únicas e irremplazables para el funcionamiento correcto del sistema nervioso, ellas nos aportan control y la salud emocional, si nos faltan  puede trastornar nuestro estado anímico por completo. Se encuentra en las proteínas vegetales, pescado y carnes, huevos orgánicos, algunos lácteos, germen de trigo y cereales pero que sean integrales.

Para terminar y para que veas lo relacionado que está  la alimentación y las emociones debes tomar ácido fólico que lo podemos comer y extraer de las verduras, como son  las espinacas y el berro. La vitamina c buscaremos frutas como las naranjas y los plátanos.

¿A qué esperas para probar una  alimentación que equilibre tus emociones?…come sano.

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