Psicologia

La distimia, cuando la tristeza se hace crónica

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Todo el mundo ha pasado por un periodo difícil, durante el cual la tristeza nos invade y los pensamientos negativos nos obligan a pensar ciertos aspectos de nuestra vida. A veces, el simple hecho de pasar por estos momentos nos hace aprender y a adquirir nuevas estrategias para afrontarlos.

¿Y si este estado de tristeza fuese continuado? ¿Qué ocurre si este malestar interior, esta tristeza y esta falta de energía no encuentran solución y nos hunden un poco más cada día?

En ese caso, hablaríamos de un problema llamado distimia, algo que difiere de la clásica depresión y que es bueno conocer. Por esta razón os invitamos a leer estas reflexiones para comprender mejor este tipo de sufrimiento que puede afectar a cualquier persona.

¿Qué es la distimia?

Se trata de un tipo de depresión, pero con matices afectivos y emocionales que se establece bajo el nombre de desarreglo depresivo persistente. Se trata de un estado de tristeza y de falta de ánimo constante. No hay mejores o peores periodos, pero por general, esta sensación emocional tan negativa dura entre dos años o quizás más.

Las características de la distimia

Este tipo de problema no depende normalmente de factores externos, es decir que no es necesario haber sufrido una pérdida o una infidelidad para caer en este tipo de depresión. El origen es biológico y normalmente hereditario. Afecta generalmente a las mujeres. Este sufrimiento aparece alrededor de los veintiún años.

Existen casos graves, de personas que son incapaces de hacerse cargo de sí mismas y que necesitan una ayuda diaria para comer, para ir al baño, etcétera. Son casos donde la distimia es más grave. Pero el hecho de tener un componente hereditario, el estrés agudiza todavía más la sensación de abatimiento, de tal forma que es posible alcanzar un estado más grave, como el que hemos descrito anteriormente. aA la tristeza se añade el mal humor, el cansancio, el insomnio, los problemas alimenticios y la dificultad para concentrarse.

Si la distimia no se trata a tiempo, puede derivar y convertirse en una gran depresión, es decir en un problema mental todavía más grave donde el enfado y un comportamiento suicida puede aparecer. Por lo tanto conviene cuidar este tipo de problemas lo antes posible.

¿Cómo se cura la distimia?

En primer lugar, conviene saber que la distimia es una patología que debe ser tratada a lo largo de la existencia. Sin embargo, es posible disponer de una buena calidad de vida, a partir del momento en el que se siguen las siguientes reglas. Tomar medicamentos antidepresivos, seguir psicoterapias comportamentales y cognitivas, así como dinámicas de grupo. Contar con un seguimiento médico periódico a lo largo de la vida. Contar con un buen apoyo social y personal.

Conviene saber que antes de nada, el origen de la distimia es hereditario y por lo tanto biológico. Normalmente, aparece una ligera alteración de los neurotransmisores de la serotonina. Esto significa que los medicamentos son eficaces y que sin ninguna duda, la terapia psicológica es de gran ayuda. Sin embargo, estos tratamientos deben seguirse casi durante toda la vida.

Las personas diagnosticadas con distimia, deben ser conscientes de su problema y mantener una gran fuerza interior para comprender lo que les ocurre. En efecto, las personas que se ven afectadas deben curar esta enfermedad y sobre todo controlar adecuadamente las fuentes del estrés y de la ansiedad, porque pueden sufrir casos de distimia todavía más graves.

No olvidéis que si alguien de la familia presenta este problema, se tienen riesgos bastante altos de sufrirlo igualmente. Se deben tomar medidas, hablarlo con el médico y seguir los consejos que hemos compartido.

Para concluir, es importante saber diferenciar la distimia de una depresión normal. La distimia aparece a los veintiún años más o menos, y es un estado de tristeza permanente, sin ninguna razón aparente que expliques el abatimiento.

Suele durar entre un año y dos años y cuando no se trata, puede desembocar en una depresión, para cualquier duda siempre consultar al medico.

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